Asociación Española de Neurogastroenterología y Motilidad
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Reflujo gastroesofágico

¿Qué es el reflujo gastroesofágico?

Se define el reflujo gastroesofágico como el paso retrogrado del contenido del estómago hacia el esófago sin relación con nauseas, arcadas, ni vómitos. Es una situación frecuente y normal que sucede varias veces al día en personas sanas. Se considera que el reflujo es anormal y hablamos de enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE) cuando el paso del contenido gástrico al esófago produce lesiones o síntomas que afectan a la calidad de vida.

La ERGE es una enfermedad heterogénea que puede concretarse en dos grandes subgrupos: 

  1. ERGE con síndrome esofágico que incluye la ERGE erosiva (erosiones en el esófago secundarias al ácido gástrico lo que se conoce como esofagitis), ERGE no erosiva (síntomas de reflujo y dolor torácico sin lesiones en el esófago) y ERGE complicada (esófago de Barrett, estenosis péptica, sangrado digestivo). 
  2. ERGE con síndromes extraesofágicos (tos crónica, asma, laringitis).

¿Qué síntomas produce el reflujo?

Las manifestaciones clínicas de la ERGE son muy diversas y su presentación puede ser típica, con los síntomas característicos de la enfermedad derivados de la irritación local del esófago y atípica, en la que el reflujo condiciona la aparición de síntomas no típicos y/o localizados en otros órganos y estructuras distintas del esófago.

Los síntomas típicos incluyen:

Síntomas atípicos y/o extraesofágicos:

Se consideran síntomas y signos de particular interés “de alarma”:

¿Debo consultar a un médico sobre el reflujo?

En casos leves de aparición esporádica se pueden controlar el reflujo al cambiar sus hábitos y/o con ayuda de antiácidos, pero debe consultar al médico si:

También debe consultar al médico si:

¿Cómo se diagnostica el reflujo?

¿Qué se puede hacer para mejorar los síntomas?

¿Qué tratamientos pueden ayudar a tratar el reflujo?

a) Tratamiento médico: Hay varios tipos de medicinas que pueden ayudar a tratar los síntomas del reflujo, reducen o bloquean el ácido del estómago, pero cada una de ellas lo hace de distinta manera:

1) Antiácidos y fármacos de acción en superficie: son fármacos que neutralizan el ácido y/o protegen la mucosa esofágica de la agresión del contenido gástrico. Los antiácidos y los fármacos de acción en superficie pueden aliviar los síntomas leves de forma inmediata pero no duradera. 

2) Bloqueadores de los receptores de histamina de las células productoras de ácido del estómago. Los bloqueadores de los receptores de la histamina son más potentes que los antiácidos y su efecto es más duradero.

3) Inhibidores de la bomba de protones de las células productoras de ácido del estómago. Los tipos de fármacos y las dosis de los mismos pueden verse en la tabla.

Los inhibidores de la bomba de protones son los fármacos más eficaces para tratar la ERGE. Se ha hablado mucho en los últimos años sobre sus efectos adversos a largo plazo, principalmente derivados de la maldigestión de algunos nutrientes, como el hierro o la vitamina B12, algo que el médico prescriptor conoce y controlará. Por lo general son fármacos con buen perfil de seguridad. No obstante, su médico le indicará, en casos de ERGE no complicada, que debe tratar según sus síntomas con la mínima dosis que logre controlarlos. En otras situaciones, el tratamiento crónico es necesario como opción más segura y eficaz valorando el riesgo-beneficio. 

Fármacos más utilizados en la ERGE Dosis estándar
Antagonistas de los receptores H₂
Famotidina 40 mg/día
Inhibidores de la bomba de protones (IBP)
Omeprazol 20 mg/día
Lansoprazol 30 mg/día
Pantoprazol 40 mg/día
Rabeprazol 20 mg/día
Esomeprazol 40 mg/día


b) Tratamiento endoscópico antirreflujo:

En los últimos años se han propuesto numerosas técnicas endoscópicas para tratar el reflujo sin necesidad de cirugía, sin que hayan resultado exitosas la mayoría de ellas. 

De forma reciente, la técnica ARMS (Anti-Reflux Mucosectomy) ha mostrado su eficacia en el control del reflujo, mejoría de la calidad de vida y reducción de la necesidad de fármaco, si bien se encuentra disponible en pocos centros y necesitamos conocer sus resultados a largo plazo en perfiles concretos de pacientes. Se trata de un procedimiento mínimamente invasivo que consiste en la resección controlada de la mucosa en la unión gastroesofágica para inducir una cicatrización que refuerce el cierre natural del esfínter esofágico inferior. Está indicada en pacientes con ERGE confirmada, sin hernias grandes, especialmente en aquellos con mala respuesta al tratamiento farmacológico y que desean evitar la cirugía convencional. Sus riesgos son bajos, siendo los más comunes la estenosis leve o molestias transitorias al tragar. Es una alternativa que puede ser segura y eficaz en pacientes adecuadamente seleccionados. 


c) Tratamiento quirúrgico: La cirugía antirreflujo, habitualmente una funduplicatura de Nissen por vía laparoscópica (aunque existen distintas técnicas en función de cada situación) consiste en reforzar el esfínter esofágico inferior mediante la confección de un manguito con el fundus gástrico (parte superior del estómago) alrededor del esófago. Antes de plantear una cirugía es preciso realizar un estudio exhaustivo con manometría esofágica (https://www.asenem.org/patients/tests/manometria-esofagica/) y a veces pHmetría de 24 horas. La cirugía queda reservada para casos de ERGE severo, complicado, con falta de respuesta a tratamiento, dependencia a largo plazo o efectos adversos con las distintas opciones de fármacos, siempre tras una valoración del riesgo-beneficio en cada caso. 

 
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